La fila comenzó a formarse durante la madrugada y, con el correr de las horas, se convirtió en una multitud. Este martes, unas 10 mil personas se acercaron a Cabaña Santa Marta, una distribuidora que abrirá sus puertas el próximo mes en Reconquista 154, en Ezeiza. El objetivo era postularse para alguno de los 40 puestos de trabajo disponibles. La convocatoria dejó una imagen que se repite cada vez con mayor frecuencia en distintos puntos de la Zona Sur: cientos o miles de personas que compiten por un número limitado de vacantes.
Filas interminables para conseguir trabajo: una postal que se repite en Zona Sur y un polémico procedimiento de las empresas
Miles de personas se presentan a convocatorias laborales para cubrir unas pocas vacantes. Algunas empresas agitan las convocatorias por las redes para conseguir visibilidad, aunque los puestos de trabajo que necesitan cubrir son limitados.
Entre los postulantes había jóvenes de 18 y 19 años que buscan ingresar al mercado laboral, adultos que necesitan cambiar de empleo y personas que, aun teniendo una ocupación, intentan conseguir un segundo ingreso para afrontar los gastos cotidianos. También se acercaron trabajadores que llevan meses sin encontrar una oportunidad formal.
Algunos llegaron cerca de la medianoche, mientras que otros estaban en el lugar desde las primeras horas de la mañana. La cantidad de personas sorprendió incluso a quienes habían decidido presentarse con la expectativa de conseguir un empleo.
“Me da desesperación. Me da pena porque estamos casi todos en la misma situación”, contó una de las personas que esperaba para postularse. Otros aspirantes describieron realidades diferentes, pero atravesadas por una misma necesidad: mejorar sus ingresos o volver a trabajar.
Un hombre de 25 años explicó que vive con su pareja y que recibe ayuda de sus familias. Otro postulante señaló que tiene cuatro hijos y que trabaja en distintas tareas para aportar dinero a la manutención de los chicos. También hubo personas que se acercaron porque el sueldo que cobran actualmente no les alcanza.
“Un sueldo solo hoy en día no alcanza y hay que seguir avanzando”, resumió una mujer que asistió a la convocatoria junto con su marido y su hijo de cinco años. En su caso, la búsqueda apunta a sumar ingresos para sostener a su familia.
Una escena que se repite en Zona Sur
Lo ocurrido en Ezeiza no fue un episodio aislado. El 28 de septiembre, la apertura de una nueva sucursal del mayorista Los Polacos, en Guernica, partido de Presidente Perón, generó otra convocatoria multitudinaria. Más de 500 personas se acercaron para postularse y formaron una fila de alrededor de cinco cuadras.
El 14 de octubre, una óptica del centro de Lanús convocó a postulantes para cubrir un único puesto administrativo y recibió a cientos de mujeres con sus currículums. La fila se extendió desde la avenida 25 de Mayo hasta las inmediaciones de las calles Ministro Brin y Carlos Gardel. Algunas aspirantes debieron esperar más de dos horas para entregar sus antecedentes.
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La convocatoria como polémica estrategia de marketing
Las convocatorias masivas también pueden interpretarse como una estrategia de marketing, especialmente en un contexto en el que los procesos de selección incorporan sistemas de inteligencia artificial (IA).
La difusión de una búsqueda laboral a través de las redes sociales puede generar un alcance que exceda ampliamente el objetivo inicial de encontrar personal. Las imágenes de filas extensas, la repercusión pública y la circulación de publicaciones pueden dar visibilidad a una marca o a un negocio antes de su apertura.
En paralelo, los sistemas automatizados permiten gestionar grandes volúmenes de postulaciones, clasificar currículums y agilizar distintas etapas de selección, sin necesidad de convocar presencialmente a todos los aspirantes.
En Ezeiza, la diferencia entre las 40 vacantes anunciadas y la cantidad de personas que se acercaron expuso la magnitud de la competencia por un puesto de trabajo, pero también el impulso que le dan las empresas a las convocatorias, que en muchos casos demanda horas de viaje, de espera y gastos para los solicitantes. Detrás de las filas hubo jóvenes que buscan su primera oportunidad, trabajadores que necesitan complementar sus ingresos y familias que intentan encontrar una mayor estabilidad económica.
La escena volvió a mostrar que, para miles de personas de la Zona Sur, conseguir empleo sigue siendo una búsqueda que puede comenzar horas antes del amanecer y que, aun con una multitud delante, representa la posibilidad de mejorar su situación cotidiana.
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Empleo e inteligencia artificial: los desafíos de las nuevas formas de selección
Las convocatorias laborales multitudinarias plantean interrogantes sobre los mecanismos de selección de personal. El abogado laboralista de Banfield, Alejandro Vellianitis, sostuvo en diálogo con El Diario Sur que “la inteligencia artificial puede ser una herramienta útil, pero no debería reemplazar completamente la intervención humana en el proceso de selección”.
Sobre las largas filas de postulantes, explicó que no existe una obligación legal de utilizar herramientas digitales para recibir currículums. Sin embargo, consideró que “que cientos de personas se trasladen, gasten dinero y permanezcan durante horas en una fila puede considerarse una práctica poco respetuosa del tiempo y las circunstancias de los postulantes”.
En relación con las nuevas tecnologías, advirtió que “los sistemas automatizados pueden generar resultados discriminatorios, por ejemplo, en función de la edad, el género u otras características personales”.
Por eso, propuso combinar modalidades presenciales y digitales, ya que “hay personas que no tienen acceso sencillo a Internet, que no saben utilizar determinadas plataformas o que carecen de los conocimientos digitales necesarios”.
Para Vellianitis, la problemática excede los mecanismos de contratación: “El problema no radica exclusivamente en la modalidad elegida para recibir las postulaciones, sino también en la enorme diferencia que existe entre la cantidad de personas que necesitan trabajar y las oportunidades laborales disponibles”.
Finalmente, vinculó esta situación con las políticas económicas nacionales y recordó que “el trabajo no puede ser considerado simplemente como una mercancía sujeta a las reglas de la oferta y la demanda”.
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Desempleo y pérdida del poder adquisitivo, las causas
Las convocatorias laborales multitudinarias reflejan las dificultades que atraviesa el mercado de trabajo. Según explicó el economista Félix Schmidt, el desempleo pasó del 5,7% a fines de 2023 al 7,9% en el segundo trimestre de 2026, de acuerdo con datos del INDEC.
“El empleo es una de las variables más sensibles que tiene la administración Milei”, sostuvo en diálogo con El Diario Sur. En ese sentido, señaló que los sectores que impulsaron el crecimiento económico, como el agro, la minería y el petróleo, “son capital-intensivos y no son grandes demandantes de mano de obra”.
Schmidt también vinculó el deterioro laboral con la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades de la industria nacional. Según indicó, la apertura importadora y el aumento de tarifas llevaron a empresas a reducir sus plantillas.
“Ante esta caída del poder de compra, está habiendo multiempleo”, explicó. Muchos trabajadores recurren a plataformas como Uber, PedidosYa y Rappi, además de actividades independientes, para complementar sus ingresos.
En el AMBA, la desocupación pasó del 6,5% al 8,2% entre 2023 y 2026, según los datos citados por el economista. “Por ello es que se generan ‘colas’ interminables ante la promoción de una vacante”, afirmó.
Finalmente, advirtió que en la región “no solo aumentó la desocupación, sino la subocupación” y también la cantidad de trabajadores que buscan otro empleo para mejorar su situación económica.

